Teatros

Para muchos historiadores la primera manifestación teatral en suelo brasileño se dio en el Estado de São Paulo. El jesuita portugués José de Anchieta (1534-1597) escribió autos que representó usando indios como actores y platea. Mas, después de eso, São Paulo permaneció provinciana y sin actividad cultural importante hasta el inicio de este siglo. Fue ahí, que una vez más, el ciclo del café asumía un papel de fundamental importancia. Gracias al dinero abundante, algunas ciudades del interior entraron para la agenda de las grandes compañías europeas itinerantes. Teatros como el Pedro II, en Ribeirão Preto, recibían compañías que pasaban por Manaus, Rio de Janeiro y Buenos Aires. Pero el apogeo del arte en São Paulo tuvo lugar en la época del vanguardismo.

Fue en São Paulo que, por primera vez, una compañía profesional - TBC - se estableció en una sala con una programación exclusivamente destinada a los nuevos cánones estéticos. Durante la década de los 60, dos grupos polarizaron la producción teatral más importante, paulista y brasileña. El Teatro de Arena tuvo inicio con un grupo que procuraba espacios de actuación para los primeros a graduarse en la Escuela de Arte Dramática fundada por Alfredo Mesquita en 1948. En 1958, tuvo lugar el gran cambio del grupo, con el estreno de "Ellos no Usan Black Tie", obra prima de Gianfrancesco Guarnieri, que tuvo como protagonistas, por la primera vez en nuestra dramaturgia, obreros brasileños. En otro momento, después del golpe de 64, se inauguraría una época en la que hay otra visión de la historia brasileña (Zumbi, Tiradentes).

El Teatro Arena fue el palco aguerrido de la resistencia democrática durante los años de la dictadura militar, y con la censura que se imponía. El Teatro Oficina también tuvo papel importante, habiendo sido el detonador del movimiento "tropicalista". Muchas piezas marcaron los momentos históricos como "O Rei da Vela" (El Rey de la Vela), "Galileu Galilei" (1968), "Na Sela das Cidades" (1969) " (En la Silla de las Ciudades) y "Gracias Señor" (1972). Hoy en día, las decenas de teatros de São Paulo presentan todo tipo de espectáculos. Desde música erudita, ballet, hasta piezas vanguardistas. No hay cómo visitar São Paulo sin visitar algunas de estas direcciones.